Published On: dom, Jul 21st, 2019

SAG interceptó plaga en embalaje de madera procedente de Bélgica

El Servicio Agrícola y Ganadero trabaja permanentemente en la detección oportuna de insectos

El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) Región de La Araucanía, informa que interceptó insectos vivos en embalajes de madera utilizados para transportar productos que se importan al país.

Se trata de la plaga forestal Pissodes piniphilus, especie que se encuentra calificada en Chile como plaga cuarentenaria ausente.

“La intercepción de este insecto adulto se produjo en una empresa del retail en Temuco y el SAG ordenó la destrucción inmediata de los embalajes de madera para evitar que la plaga se introduzca en el país”, precisó la coordinadora forestal del SAG Araucanía, Maritza Schafer.

La directora del SAG en La Araucanía, María Teresa Fernández, explicó “que la detección oportuna de esta plaga foránea se realizó durante las acciones de vigilancia forestal que realiza de manera permanente el Servicio a los embalajes de madera procedentes del extranjero”, destacó la autoridad.

Fernández enfatizó que “el llamado a las empresas importadoras de la región es para que continúen apoyando la labor Servicio a través del aviso oportuno del ingreso de maquinarias o productos importados en embalajes de madera, lo cual permitirá a los funcionarios del SAG efectuar la debida inspección con el fin de poder evitar el ingreso de plagas al territorio nacional”.

El principal hospedero del insecto Pissodes piniphilus son las coníferas. Ataca principalmente árboles estresados y/o moribundos.

El SAG es quien supervisa e inspecciona que los embalajes de madera que llegan a los puertos marítimos, aeropuertos, controles fronterizos y lugares de destino (tiendas comerciales) cumplan con las medidas fitosanitarias que regulan el uso de madera descortezada para la confección de los embalajes y la aplicación de algún tratamiento fitosanitario para impedir el alojamiento de plagas. Además, se establece que los embalajes de madera deben ser marcados con una marca reconocida internacionalmente para certificar que el tratamiento ha sido realizado correctamente. “En las inspecciones el SAG verifica que los embalajes de madera tengan la marca del país de destino legible y que no existan daños de insectos o presencia de insectos vivos”, aclaró Maritza Schafer.