Published On: lun, Jun 24th, 2019

La infaltable excusa

Por Jorge Abasolo

Me contaba hace poco el gerente general de selección de Laborum.com, que la excusa más recurrente del chileno para no asistir a su trabajo es el fútbol, especialmente en los hombres. Por ver un partido muchos están dispuestos a inventar una enfermedad. Se sabe de un tipo que en su oficina pretextó no ir debido a la muerte de su tío. Pasaron tres semanas y se volvió a ausentar. Cuando le pidieron una explicación, contestó muy suelto de cuerpo:

-“Es que mi tío sufrió una recaída”.

La cifra es alarmante: 15,6 días al año es, según la OCDE, la tasa de ausentismo laboral chilena. Es decir, la segunda más alta del organismo

Desde que el trabajo existe, inventar subterfugios –la famosa chiva- para tomarse un día libre ha pasado a ser en el mundo una práctica rutinaria..

Eso sí, ahora una investigación de la consultora PricewaterhouseCoopers (PwC) demostró que el tema está mucho más arraigado de lo que se pensaba.

Investigadores de dicha empresa entrevistaron a 1.190 personas en Inglaterra, de las cuales un tercio reconoció haber mentido al menos una vez en el último año para ausentarse de su trabajo.

En Chile, los sectores con más ausentismo son construcción, call centers, reponedores o cajeros de supermercado…
El sondeo de PwC –hecho a personas de entre 18 y 34 años- reveló que las enfermedades son el principal argumento para justificar una ausencia: uno de cada 10 apela a esta justificación.
En comparación con otros países latinoamericanos, donde el ausentismo es más alto, los chilenos sienten mucha culpa cuando lo hacen, prefieren ir a trabajar, incluso estando un poco tomados, y sacar la vuelta todo el día,

En Chile, una de cada tres personas admite que inventa excusas para faltar al trabajo
Las más socorridas son: estar enfermo y…el fútbol.
Pero en todo ámbito abundan las excusas.

PARA NO CASARSE:
-Pero qué apuro hay amor, tenemos toda la vida por delante
-Tengo miedo que la rutina destruya nuestro amor
-Tengo miedo que el casamiento destruya mi rutina.

PARA NO HACER EL AMOR:
-Hasta que no pintes el cielorraso, no. Me desconcentra.
-Discúlpame, ando con muchos problemas. Tengo la cabeza en otro lado.
-Discúlpame, tengo muchos problemas. Tengo la cabeza en otra cama.

PARA NO HACER REGALOS:
-No pude encontrar el regalo ideal para ti.

-En veinte años de casados ustedes siempre han valorizado la espiritualidad. Por eso les regalo esta fotocopia de un poema de Gustavo Adolfo Bequer.

PARA DEFENDERSE CUANDO NO SE HA ESTUDIADO
-¡Pero cómo! ¿El examen no era para el jueves?
-Señorita, cuando venía a la escuela dos delincuentes me asaltaron y me robaron.
-¿Y qué te robaron?
-Las tareas.
-Tuve que llevar al perro al hospital porque lo agarró un auto.
-Tuve que llevar a mi papá al hospital porque lo agarró mi mamá.