Published On: lun, Dic 24th, 2018

Velasco en Catalonia


No cabía un alfiler aquel día en el salón de actos de la Municipalidad de Vitacura. Se presentaba el libro “Esta Historia es mi Historia”, que no era otra cosa que las Memorias de Belisario Velasco (“Editorial Catalonia”, 419 páginas)´

El libro atrapa de punta a cabo. Velasco pasa revista a su niñez en el campo, donde hizo de todo: desde aprender a andar a caballo, a pelearse a trompadas, herrar caballos y hasta darse maña para hacer un diario que conmovió la zona campestre y le trajo más de un problema con sus vecinos, parientes y familiares.

Un capítulo breve aunque contundente es el referido a la Reforma Agraria, donde Velasco admite excesos y errores de una Reforma demasiado profunda, que debió de haberse llevado a cabo de manera más gradual.

Con algo de espíritu recoleto, Velasco admite que una de las grandes fallas que percibió en el proceso de Reforma Agraria fue el atingente con la producción, ya que –en general- los campesinos carecían de los suficientes conocimientos para el cultivo, cosecha y comercialización, que eran tareas que generalmente asumían los dueños.

Tal vez la administración de Frei Montalva, encargada de llevar a cabo la prometida innovación en el campo chileno, olvidó que la verdadera Reforma Agraria debe partir por cultivar a los campesinos.

En “Esta Historia es mi Historia”, encontrarán anécdotas por doquier. Si he de elegir una, me quedo con la que protagonizó don Belisario en la segunda administración de Carlos Ibañez del Campo. Con prolijidad de espeleólogo, trataré de resumirla lo más que pueda, sin que pierda el sentido (me refiero a la anécdota, no a mí)

Siendo presidente, Carlos Ibañez mandó a buscar a un grupo de confianza, entre los que se contaba Belisario Velasco.
Luego de recibirlos con esa parquedad de suegra con plata que le caracterizaba, les hizo ver que el año 1955 vendría una comisión inglesa que iba a recorrer los límites de Chile y Argentina a la altura de la región de Palena. Lo que inquietaba a “El Caballo” (apodo de Ibañez) es que Chile debía marcar más presencia en la zona, para que los ingleses se dieran cuenta que ese territorio era parte de Chile. Y tomando un sorbo de té, le dijo a uno de los que acompañaban a Belisario:

-Usted será responsable de la misión “cultural”. En la zona abundan los banderines de Boca Juniors, River Plate y otros clubes argentinos. Usted debe cambiarlos por banderines de clubes chilenos, como Colo-Colo, Magallanes o Universidad de Chile.
Luego se dirigió a Belisario Velasco para conminarle:

-‘Usted deberá hacerse responsable de la parte “política”. Se le proporcionará un caballo y una mula para que lleve tarros de pintura y brochas. Tendrá que recorrer la zona pintando chilenismos en los troncos de los árboles más grandes, en los peñascos, rocas y muros, sin molestar a los dueños de esas tierras, desde luego. También pinte propaganda de elecciones pasadas como “Vote por Matte”, o “Vote por Aguirre Cerda”.

Es más…conviene que también coloque “Vote por el pico”, para que los ingleses se den cuenta de que hay muchos chilenos habitando en la zona.

Eso dará mayor veracidad.’
¡NO se pierdan las Memorias de Velasco!

Por Jorge Abasolo