Published On: sáb, Oct 13th, 2018

“En Chile no hay conciencia de lo que es la educación on line” – Entrevista a Manuel Herrera

Manuel Herrera

Sociólogo de la Universidad Internacional de la Rioja, en España,
se refiere a la insustituible sociedad digital, esa que aún nuestra
clase política parece no dimensionar.

ENTREVISTA DE JORGE ABASOLO

Sin duda, todos los estudiosos del problema de la Modernidad coinciden en
que cuando nos referimos a ella, estamos frente a un cóctel muy heterogéneo
de situaciones, todas ellas mezcladas en un mismo conjunto.
La Sociedad Digital está dando un puntapié al tablero actual, al modo de ver
las cosas, a la percepción social que –lamentablemente- pocos políticos han
dimensionado.
El ex senador Carlos Cantero ha sido uno de ellos.
Crítico contumaz del pragmatismo político –ese que ancló las ideas en el
pretérito- Cantero pone el dedo en la llaga en una crisis que percibe como
institucional.
Merced a su gentileza, nuestro medio pudo acceder a una entrevista con

Manuel Herrera, doctor en Sociología de la Universidad Internacional de La
Rioja (España) quien habla de esta nueva cultura que se está forjando con la
sociedad digital.

Cuando la cultura es pobre y dependiente de la televisión, el arte muta en
farándula o concursos populacheros, porque no tiene mucho que contar.
En consecuencia, podemos inferir que en Chile es uno de esos países en donde
hemos terminado confundiendo el arte y la cultura con la política.
Mención aparte merece una espiritualidad feble, donde “la ciudadanía percibe
la captura de la espiritualidad por un materialismo minimalista de la dignidad
humana”.
Nada más cierto. El materialismo exacerbado privilegia en grado superlativo
el valor del dinero, casi como escala única para medir no solo estatus, sino
valores y principios. “Dime dónde vives y te diré quién eres”.
Se trata de un fenómeno que obedece –sobre todo- a la secularización de las
ideas y costumbres, situación por la cual el hombre llega a considerar que
puede prescindir de Dios.
Por consiguiente, se echa de menos ese tipo de gentes con hechuras de Jefe de
Estado, es decir, aquellos que ocupan el cargo, pero no abusan del poder.
No más prolegómenos, y quedémonos con la voz autorizada de un hombre
como Manuel Herrera.

-¿Tiene Chile gente suficientemente preparada para
desempeñarse en una economía global?
Se lo pregunto porque en la sociedad actual, altamente
globalizada, ya no existen los países. Lo que existe es el mundo.

-Gracias por la oportunidad…y gracias por permitirme hablar de mi
universidad, que es una universidad cien por ciento on line, y que ha
hecho de las nuevas tecnologías un instrumento con el que podemos
corregir desigualdades sociales. Estoy hablando de la Universidad
Internacional de La Rioja, la famosa UNIR.
-En el Chile actual, un 32,7% del total de las empresas realiza
algún tipo de innovación.
El gasto de las empresas en investigación y desarrollo, cayó del
0,3% el año 2015 a un 0,2% el año 2017. ¿Qué le dicen estas
cifras? ¿Estamos a años luz de España y Europa?
-Sí. Estamos a años luz de España. Y a esas cifras yo añadiría otras.
La mirada desdeñosa que se tiene en Chile de lo que es la educación
on line. Lo que es el uso de las nuevas tecnologías. Se tiene un
modelo de carácter tradicional; se tiene una visión negativa de las
nuevas tecnologías. No me extraña los datos que usted me entrega,
si no se están dotando de las herramientas oportunas para
dotar…para formar a las personas en las nuevas competencias y
habilidades que exige la sociedad digital. Innovar no es simplemente
un nuevo descubrimiento, no es un nuevo proceso. Consiste también
en emplear las herramientas apropiadas para desplazar las fronteras
del conocimiento. En la formación del Chile de hoy, se tiene una
percepción negativa de lo que es la educación on line, porque se cree
que es de baja calidad, porque se estima que es de segunda división.
-Penoso, porque en el primer mundo no sucede lo mismo…
-¡Exacto! En Estados Unidos y en Europa ha apostado por este tipo
de educación. Por una razón muy simple: porque se traduce en un
capital humano mejor formado, porque a través de ello se adquieren
unas competencias y habilidades que en una sociedad moderna no
terminan nunca.

Usted me presenta datos acerca de temas de inversión en
innovación.
¡Qué le puedo decir! Si resulta que Chile tiene una visión negativa
desde los marcos normativos y hasta la propia ciudadanía de lo que
ha sido la formación del tercer milenio, que se hace a través de las
nuevas tecnologías.
-El conocimiento -en Chile- ha girado en torno a recursos
naturales. Es decir, se trataría de un modelo de crecimiento
obsoleto…
-Chile es un país de mayor desarrollo y bienestar en América Latina.
Eso es innegable. Pero también es un país donde afloran mucho las
desigualdades sociales. Es un país donde la economía se basa más
bien en los commodities. Y acá les va bien cuando el precio del
cobre está elevado, pero cuando el precio del cobre baja, se resiente
la economía nacional. Y en este sentido, siento que Chile no ha
apostado aún por una economía de los servicios, por una economía
de las nuevas tecnologías. A Chile le hace falta ir más allá de los
commodities.
Eso es lo que le hace falta a Chile. Solamente a partir desde allí
podrá crear una clase media estable, que será la que de estabilidad
política, social y cultural. Esa clase media creará una auténtica
sociedad del consumo.
Yo encuentro que la estructura de la sociedad chilena está muy
polarizada: élites y mucha población en riesgo de exclusión social.
En una medida por una economía basada en eso:en los commodities.
Pasó algo similar a lo que ocurrió en Ecuador. Les fue muy bien
cuando el precio del barril del petróleo estaba a 120 dólares. Bueno,
¿y qué, ocurre cuando están a 40? Eso quiere decir que solamente
apostando por las nuevas tecnologías como instrumento para la
formación del capital humano, podremos corregir desigualdades

sociales y dar cohesión social. Sólo así podemos caminar hacia un
Chile mucho más solidario y más injusto.
-En materia de innovación y tecnología Chile marcha rezagado.
Menos del 1% del PIB se destina a ciencias. ¿Qué recomendaría
usted a una clase renuente a legislar acerca de estas materias?
¿Cómo lo hizo España para romper esta barrera de abulia
política y dar el impulso a la ciencia?
-Aquí hay que hacerse una pregunta muy simple: ¿qué clase de
políticos tenemos? ¿Se trata de una clase de política que mira hacia
el futuro? ¿Qué piensa en la siguiente generación? ¿O tenemos una
clase política que piensa a corto plazo?
Es cierto. Cuando hablamos de inversiones en innovación, debemos
entender que los frutos se recogerán dentro de una década. Cuando
un político se la juega por ser reelegido, y se trata de uno que no
tiene una buena formación, pues se incurrirá en los errores de
siempre.
España, adolece de lo mismo. En la actualidad tenemos una clase
política que deja mucho que desear. Y es que están haciendo una
política a base de clips, donde de lo que se trata de crear es una pos
verdad que no tiene fundamento.
Claro, cuando hablamos de investigación o de indagación estamos
hablando del bienestar de un país. Para eso se necesita de estadistas
de alto nivel y de gran visión social.