Published On: Jue, jul 12th, 2018

Carlos Cantero – Columna: “Los políticos están alejados de la gente”

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En lo político fue Alcalde, Diputado, Senador y Vicepresidente del Senado.
En lo académico: Geógrafo, Máster y Doctor en Sociología.
Académico, conferenciante nacional e internacional y pensador laico chileno, que estudia la
Sociedad Digital y la Gestión del Conocimiento.

Como político tiene el mérito que –una década antes– denunció públicamente el intervencionismo de los grupos económicos, sus dichos en esa época impresionan hoy por su certeza: “mi futuro político no se resolverá en la casa del Choclo Délano” y criticaba como este empresario ponía y sacaba candidatos en función del dinero. En la entrevista que concedió a Revista Cosas en el año 2002, señaló: “Hoy vemos una vinculación entre el dinero y la política; el mecenazgo dominante de los grupos económicos; la falta del sentido social y compromiso
ético de la política, esclava de lo transaccional”. Fustigaba por igual ambos bloques: “la única
diferencia entre la derecha y la izquierda es que: unos echan mano a las arcas fiscales o el mecenazgo comprometedor; y los otros desde los mecanismos del mercado, pero, ambos finalmente defraudan al Estado”.
Otras de sus frases: “Las campañas chilenas son, en términos relativos, unas de las más caras
del mundo”, se preguntaba “¿de donde crees que sale ese dinero?, ¿de coronas de caridad? o
¿de los políticos que rompen su chanchito de ahorro?”.

Cantero tuvo gran incidencia en la conformación de la centro- derecha chilena que ganó las elecciones
posteriores: cuando se hablaba de Joaquín Lavín como “líder natural” de la derecha y en la
antesala de su proclamación por parte de RN, en Espacio Riesco, en Santiago, fue quien se
opuso y contra toda la cúpula de RN, proclamó la opción presidencial de Sebastián
Piñera, recibiendo el respaldo del Consejo de su partido, que lo respaldó. Luego, en la
primaria a los pocos meses ganó Piñera frente a Lavín, en el 2005. En la elección siguiente (2009)
cuando Piñera se perfilaba como el representante de la derechaen las elecciones, Cantero fue quien
articuló para construir una nueva alianza con mayor transversalidad política, en la
que estuvieron presentes figuras como Fernando Flores, Adolfo Zaldívar, Waldo Mora, Jorge Schaulson,
entre muchos otros. De su intervención surgió la “Coalición por el Cambio”, que ganaría el
gobierno. Sebastián Piñera logró la victoria gracias al apoyo de sus nuevos aliados, que le dieron
un nuevo perfil a la derecha chilena.
En el año 2007 Cantero terminó su militancia en RN, expresando duras críticas a la conducción
de la mesa que presidió Carlos Larraín. Lo más curioso fue ver como detrás de él, muchos otros
íconos de RN, tales como diputados, senadores, dirigentes y militantes abandonaron el partido por la
misma causa, como la senadora Lily Pérez, el senador Antonio Horvath, recientemente fallecido, los
diputados Karla Rubilar, Joaquín Godoy, Pedro Browne, entre muchos otros, argumentando falta de fraternidad
y de sentido social.
En tiempos que la política está sumida en el descrédito y abundan investigaciones por ilícitos y malas prácticas, Cantero reivindica que una década antes denunció las amenazas que acechaban a la política.
Hoy, que esos anuncios se comprueban como una triste realidad, conversamos para conocer
su opinión sobre la política y la nueva derecha que está emergiendo y de la que ha sido protagonista
con sus ideas:
Sobre la política
¿Cómo caracteriza la sociedad actual?
–La gran categoría en la sociedad chilena es crisis. Unos la asocian al ámbito político, otros con las dimensiones: valórica, social, cultural, institucional, de credibilidad, de confianza, ideológica, republicana. Están quienes enfatizan el desorden, la falta de liderazgos, la anarquía, otros ponen foco en el eje político, asumiendo que se trata de perfilarse más a la izquierda, al centro, o la derecha. Pero, en realidad, se trata de la emergencia de una nueva sociedad. Es como aquellas crisis del parto, con sus tensiones y stress.

¿Esta crisis es algo pasajero o llegó para quedarse?
–Todo indica que aquello que observamos como crisis o caos, es la emergencia de un nuevo orden, que está dando lugar a una nueva sociedad, que caracteriza una nueva época. Un nuevo ethos que demanda adaptabilidad en las
instituciones y en su institucionalidad, que amalgame esa nueva ética, estética y emocionalidad. Emerge una
nueva sociedad y no hemos concordado una estrategia de adaptabilidad.

¿Cómo entiende la crisis política?
–Las personas y sus instituciones, también la política, son replicadores. Tienen ese impulso poiético para auto replicarse- organizarse- sustentarse. Esa es, precisamente, la causa del descrédito de la política. No se entiende la deriva de los cambios que conlleva la nueva sociedad y consecuentemente no se despliega adaptabilidad.
La gente reclama cambios y los políticos insisten en más de lo mismo. Esa es la causa basal de la
crisis perfecta que se está gestando en el mundo político y que lo tiene al borde del precipicio.

¿Qué alcance le asigna al descrédito de la política?
–El desprestigio de la política tiene diversas dimensiones.
Está la corrupción económica, pero también la ideológica. En materia de corrupción económica, por un lado, se
conoce la intervención de los poderosos del dinero en el financiamiento fraudulento de las campañas
electorales, decidiendo a dedo quienes recibían dinero y quienes no, armando la composición del Congreso
Nacional de acuerdo a su diseño previo. Todo era cuestión de millones más o millones menos, por ejemplo,
estamos conociendo el caso judicial de SQM. ¿A qué motivación respondía la intervención del empresariado
en la política? –Esto estaba asociado al tráfico de influencias en la tramitación de los proyectos de ley que
resultaban favorables a los intereses de estos grupos económicos. Por ejemplo, lo observamos en el ámbito
minero, en la ley de pesca, la gestión de concesiones de bienes públicos con los que se pagaron favores:
carreteras, aeropuertos, agua, borde costero, cárceles, hospitales, etc.

¿Por qué la gente repudia a los políticos?
–Porque la política no se ocupa de los problemas de la gente. Sigue los derroteros que definen los grupos de presión. Los que más gritan y presionan no son siempre los que requieren atención con más urgencia.
Ahora, por ejemplo, exacerbamos los temas de género. Pero, mientras aquello ocurre tenemos millones de
mujeres y hombres jubilados, que subsisten a duras penas con vergonzosas jubilaciones, pasando privaciones para alimentarse, mantener sus casas y tener acceso a la salud y los remedios.